- benedictinas
- 25/01/2026
- 12:35
EVANGELIO, DOMINGO III – A
AL enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan se retira a Galilea. Dejando Nazaret se estableció en Cafarnaún, junto al mar, en el territorio de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías: «Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles.
El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló».
Desde entonces comenzó Jesús a predicar diciendo: «Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos».
Paseando junto al mar de Galilea vio a dos hermanos, a Simón, llamado Pedro, y a Andrés, que estaban echando la red en el mar, pues eran pescadores.
Les dijo: «Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres».
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, su hermano, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre, y los llamó.
Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.
Jesús recorría toda Galilea enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo (Mt 4, 12-23).
COMENTARIO
El encuentro de Jesús con sus discípulos parece que pudiera verse que fue por casualidad: Estaba paseando, los vio y se le ocurrió llamarlos. Pero el contexto nos dice otra cosa muy diferente: Ha habido una situación muy grave, han aniquilado a Juan y Jesús ve que ha llegado su hora tomando el relevo, anunciando el Reino de Dios con un grupo de convocados. Él conocía a quien llamaba.
Tampoco nosotros recibimos una llamada por casualidad: somos llamados vocacionados.
Y la llamada es sencilla y breve: «Sígueme».
Sorprende que la respuesta no son palabras, preguntas… Son actos concretos: inmediatamente, dejaron todo y lo siguieron.
¿Qué refleja la inmediatez de la respuesta? Para ellos, fue lo más importante de su vida. No se interpuso nada entre la llamada y la respuesta.
Otra cosa que nos sorprende es el acto de dejarlo todo (arrojar lejos de ellos y con gran fuerza todo lo que hasta ese momento tenían.
(Sor Ernestina)
