- benedictinas
- 07/12/2025
- 10:48
Aparece, en el desierto, Juan Bautista predicando la conversión como preparación para la venida del Mesías. Llama la atención con la que se viste y alimenta. Están también los saduceos y fariseos que acuden a bautizarse. Pero Juan intuye que sin verdadero deseo de cambiar. Les hace ver que ellos no son especiales y que tienen que convertirse como todos los demás.
Hoy, domingo II de adviento, tenemos para nosotros el eco de la voz de Juan que nos llama no al lamento, no a la confesión de nuestros pecados, sino a una firme determinación a dejar todo lo que nos impide la santidad mediante actitudes y acciones concretas y nuevas. Y nos llenamos de alegría al ver que nuestra realidad actual está a punto de experimentar una profunda transformación radical y real.
(Sor Ernestina)
