- benedictinas
- 20/09/2026
- 15:47
En el evangelio de hoy, domingo XXV, ciclo A, Mt 20, 1-16, llama la atención rápidamente que todos los viñadores tienen que trabajar. En el Reino de Dios hay trabajo para todos y nadie puede estar ocioso. Todos tenemos que firmar un contrato. No se puede estar sentado en la plaza sin trabajar
Esta actitud, el no trabajar, llama mucho la atención del propietario de la viña: «¿Cómo estás ocioso todo el día sin trabajar?»
Todos los que trabajan por el reino de Dios reciben su recompensa, el salario, el mismo Reino; y como gracia, que no depende de las obras ya sean más o menos.
Lo que importa no es que hayamos vivido mucho tiempo o poco, que estemos capacitados… Toda obra humana por pequeña e insignificante que sea merece ser recompensada en el Reino de Dios.
Tenemos la suerte de que el Reino de Dios se nos da, pero no se nos da hecho.
(Sor Ernestina)

Benigno Canal casado
Nuertra tarea es dejarnos impregnar De Dios , es una tarea que no admite pausas, el continuo amor De Dios su gracia que nos alimenta. Esto es , vivir en el Reino De Dios .
Bendiciones.
Benigno Canal casado
Qué curioso que cuando habla de la retrospectiva del final de cada tiempo diga que se evalúa el TRAYECTO DESANDADO… también nos dijo que su misión en los acompañamientos era “mostrar todo aquello que tienen que dejar para entrar en lo nuevo”.