- benedictinas
- 29/03/2026
- 12:53
Jesús entra en Jerusalén montado en un burro que lo pone en total desacuerdo con las autoridades y el poder. Todos esperaban a un héroe montado en caballo, alguien famoso que los salvara.
Jesús quiere decir, con este gesto, que el camino de la salvación es el camino de la humildad.
Este pasaje nos habla, sobre todo, de identidad. Toda la ciudad se pregunta: ¿Quién es éste?
¿Cómo respondemos a este interrogante cada uno? Es la pregunta más grande que podemos hacernos: ¿Quién es Jesús para mí?
Los tres existenciales humanos (1. ¿Quién soy yo?, 2. ¿Cuál es el sentido de mi vida? y 3. ¿Hacia dónde camino?) quedan superados para el cristiano.
El significado del Domingo de Ramos y de toda la Semana Santa es un asunto entre Dios y yo. ¿Quién es Jesús para mí? De esta respuesta dependen toda mi vida y mis elecciones.
(Sor Ernestina)
