¿»NO QUIERO»?

Todos oímos la voz del Señor: «Hijo, vete hoy a trabajar a mi viña».

La respuesta puede ser: «No quiero». A veces, puede ser no con las palabras, pero sí con las acciones.

El hijo le quiso dejar muy claro a su padre que no quiere. Y, sin dar explicación, siguió su camino. Y ¿cuál era su camino? Ir a trabajar a su propia viña: muy poco trabajo, trabajar cuando quería (a su aire) y no soportar a otros compañeros; además, todo lo que ganaba era para él.

Curiosamente. acaba yendo a trabajar a la viña de su padre porque lo piensa mejor.

Se dice a sí mismo: probablemente disgusté a mi padre, le hice sufrir; incluso creo que le vi llorar; además, si voy a trabajar para la viña de mi padre estoy trabajando para mí mismo pues soy su hijo, su heredero. ¡Qué insensato he sido! Veo que lo que quería mi padre es que fuera feliz trabajando en su viña.

La llamada del Señor se produce diariamente para responder a la vida y sin más intermediarios. Es un acto de obediencia.

La vida del monje, también la del cristiano, no tiene como fin conocer a Jesús y sus misterios; consiste en un seguimiento obediente y pronto a su llamada a la santidad capaz de sobrepasar todas las adversidades que se presentan.

(Sor Ernestina)

COMPARTIR

Deja tu comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Arriba