- benedictinas
- 08/03/2026
- 12:50
“DAME DE BEBER”
“Dame de beber” son tus palabras
al ver llegar una mujer
al pozo de Jacob,
donde te encuentras.
Ella va por agua;
tiene sed.
Se esconde yendo a mediodía.
En la tarde y la mañana,
la gente allí se ve.
“Dame de beber”
también a mí me dices.
¿Acaso tienes de mí sed?
Percibo lo que anhelas,
mi querer:
llevar a plenitud mi vida,
llenando de sentido mi camino,
acogiendo mi cayado con el tuyo:
siempre unidos.
¿Así es?
A ella la esperaste junto al pozo.
Yo, cada mañana,
escucho tu palabra:
“Dame de beber”.
¿Experiencia hay más hermosa
que por Dios sentirse amada
desde el alba hasta el anochecer?
(Sor Rosa)

